Rastrillo fabricado con resina poliacética, prácticamente irrompible, de 52 cm de ancho. De extrema flexibilidad, sus dientes evitan deformaciones y la consecuente pérdida de eficacia. De fácil mantenimiento, no se oxida y dispone de un mecanismo que permite sustituir los recambios de manera sencilla. El mango está fabricado en aluminio y es compatible con el resto de rastrillos de la gama Flex.